
Que modificaciones a nuestro estilo de vida debemos realizar para prevenir el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.
La hipertensión arterial es un factor de riesgo independiente, poderoso y muy frecuente para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, tanto el infarto de miocardio como el accidente cerebrovascular.
En la Argentina aproximadamente el 26 % padece hipertensión arterial. Definida esta como una cifra igual o mayor a 140/90 mmHg (o 14/9).


De toda la población que la padece, solo una tercera parte conoce tener esta condición. De la gente que conoce tenerla solo la mitad se encuentra medicada y un porcentaje francamente menor se encuentra controlada, por debajo de los valores máximos deseables.
Debido a que frecuentemente se encuentra asociada a otras condiciones o factores de riesgo, el hecho de desconocer su padecimiento se agrava al desconocer otros padecimientos simultáneos.
La prevalencia de padecer hipertensión arterial aumenta con la edad y el aumento de peso. Vale decir que con incrementos del peso aumenta la posibilidad de padecer hipertensión arterial. Además, con el envejecimiento aumenta la probabilidad de ser hipertenso.
Las cifras de presión arterial que no llegan a las cifras de hipertensión arterial, pero que están por encima de lo considerado óptimo (120/80 mmHg o 12/8), también confieren al individuo un aumento del riesgo cardiovascular, quiere decir que a medida que aumenta la presión arterial por encima de 120/80 o 12/8 el riesgo va aumentando en forma lineal, siendo este un continuo
Hipertensión: Mayor o igual a140 / 90 mmhg ó 14 / 9
Las recomendaciones, solas o asociadas a medicamentos, para la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial, se denominan Modificaciones del Estilo de Vida. Estas han demostrado disminuir eficazmente la presión arterial y por ende el riesgo cardiovascular.
Se consideran Modificaciones del Estilo de Vida
La dieta DASH enfatiza el consumo de frutas y verduras, productos dietarios bajos en grasas que incluyen granos enteros, pollo, pescado y nueces.
También incluye reducciones importantes de carnes rojas, grasas, dulces y bebidas azucaradas, como las gaseosas comunes. Esta dieta se basa en la reducción de los niveles de grasa total, grasa saturada y colesterol; y en el incremento de potasio, magnesio, calcio, fibras y proteínas.
A quién se debe recomendar esta dieta ?
Esta dieta se debe recomendar a todas aquellas personas con hipertensión arterial, así como también a todos aquellos con presión arterial por encima de lo considerado óptimo.
Esto siempre tiene que ser como terapia inicial, ya sea sola o conjuntamente con los medicamentos. Vale decir que se deberían adoptar estas Modificaciones del Estilo de Vida como tratamiento inicial.
Los beneficios dietarios se suman al de la práctica de actividad física constante y regular; y al descenso del peso corporal.
Todas estas Modificaciones del Estilo de Vida han demostrado beneficios en el descenso de la presión arterial y en el riesgo cardiovascular, datos que fueron publicados en la literatura médica seria y que se han corroborado tanto en hombres como en mujeres, en las diferentes etnias y en los diferentes países estudiados a lo largo de todo el mundo.
Los numerosos trabajos que han demostrado este beneficio han comparado a las personas que solo recibieron los consejos en una consulta médica habitual contra la educación intensiva. Esta educación intensiva consiste en varias consultas cara a cara a lo largo de varios meses, entre el grupo de trabajo formado por nutricionistas, técnicos y médicos. Básicamente interactivo, con enseñanza de pautas alimentarias y de hábitos de vida sana, intensificando el concepto de las metas a las cuales deben llegar.
Existe la idea de llevar esto adelante en nuestro medio. La manera de hacerlo es demostrando, a través de trabajos de investigación, que los pacientes que asisten a talleres educativos de conocimiento de los factores de riesgo, llegan mas fácilmente a las metas propuestas y por ende tienen un mejor control de los factores de riesgo por mas tiempo. En definitiva tienen mejor pronóstico.
Los talleres educativos interactivos entre pacientes y profesionales, redundan en beneficio de la salud, previniendo la aparición de enfermedades costosas para la sociedad, como la diabetes y la hipertensión arterial, necesitando menor dosis de medicamentos en el caso de padecerlas y por supuesto menor riesgo de padecer enfermedades que llevan a la invalidez o la muerte de las personas.
Dra. Laura Brandani
División Prevención Cardiovascular
Fundación Favaloro