Coma lo correcto para su genotipo
Las nuevas tendencias en nutrición y salud. La posición del Instituto Tecnología de Alimentos del INTA. Por la Bioq. E. Marina Insani

El paradigma antiguo establecía un proceso en el sentido de que los alimentos malos producían problemas cardíacos o cáncer a menos que los buenos genes interviniesen para protegernos. Los resultados actuales sugieren una interacción continua en la cual ciertos alimentos favorecen la acción protectiva (o dañina) de los genes, mientras que otros tienden a suprimirla.

Es decir, un cambio en la dieta puede estar asociado a la expresión o regulación de los genes, teniendo en cuenta también la influencia del ambiente (interacción genes-ambiente-dieta), lo cual estaría asociado a un cambio en la probabilidad de padecer determinadas enfermedades.El conjunto de genes que define el perfil genético de una persona indicaría, entonces, la predisposición a ciertas enfermedades y por lo tanto, podría diseñarse una dieta a medida, es decir comer en forma correcta para su genotipo.

No es sólo lo que comemos lo que nos puede matar, ni es sólo nuestro ADN lo que nos puede salvar; es como ellos interactúan.

Las investigaciones avanzan en múltiples aspectos para tratar de dilucidar este fenómeno de interacción genes-dieta. Uno de ellos es el centrado en encontrar los Genes candidatos involucrados en determinado metabolismo y función. El término candidatos implica que no se ha establecido aún asociación definitiva a una enfermedad, pero existen datos suficientes que la sugieren. En unos años cuando se cuente con más información en este sentido, podrá conocerse el perfil genético de las personas y por lo tanto los riesgos a padecer enfermedades y sugerir la dieta personalizada para ese genotipo de modo de prevenir o retardar su aparición.

¿Un cambio en la dieta puede generar modificaciones en el perfil genético de una persona?

Las herramientas analíticas más modernas como la Transcriptómica, Proteómica y Metabolómica permiten explorar a escala molecular los fenómenos causa-efecto y alcanzar un entendimiento más profundo de la interacción genes-dieta. Así, la investigación en este campo está centrada en tratar de identificar y comprender las interacciones moleculares entre nutrientes y compuestos dietarios bioactivos con el genoma humano durante los procesos de expresión, transcripción y traducción en proteínas que gobiernan los procesos fisiológicos. Esta disciplina se denomina Nutrigenómica.

ElInstituto Tecnología de Alimentos del INTA y su posición frente a las nuevas tendencias en nutrición y salud

Los países en desarrollo sufren una carga importante de enfermedades por problemas infecciosos, pero las enfermedades crónicas son la principal causa de muerte en todo el mundo. Así, las estadísticas más recientes hablan de 17 millones por enfermedad cardiovascular, 7 millones por cáncer, 4 millones por enfermedad crónica de pulmón y 1 millón por diabetes mellitus. Se proyecta que la incidencia en países en desarrollo se incrementará dramáticamente en las próximas dos décadas. Frente a este panorama, el Instituto Tecnología de Alimentos no podía quedar afuera de este campo de investigación y por lo tanto se está trabajando en ello desde hace algún tiempo.

Comenzamos hace unos años con el estudio de compuestos de interés para la salud (más allá de sus propiedades nutricionales básicas) en alimentos como carne, uvas y vinos tintos argentinos y más recientemente leche, ajo y cebolla de germoplasma nacional. Se evalúan compuestos de interés por sus propiedades antioxidantes y protectoras frente al cáncer, entre otras. Los compuestos estudiados incluyen vitaminas como la E, Beta-caroteno, Retinol y D, así como la familia de los polifenoles (Flavonoides, Estilbenos e Isoflavonas) y los Fructo-oligo-sacáridos (FOS).

Aplicaciones prácticas

La Nutrigenómica es una disciplina que está en sus inicios en el mundo. Se conocen ya resultados prometedores en términos generales pero no existen aún aplicaciones concretas. En cambio, sí está creciendo muy rápidamente el mercado de lo que se denominan alimentos funcionales que son aquellos alimentos con alguna característica benéfica para la salud, más allá de sus propiedades nutricionales. Pero estos alimentos no pretenden curar nada sino que consumidos en cantidades adecuadas y dentro de una dieta balanceada y estilos de vida saludables, contribuyen a prevenir la aparición o progreso de enfermedades crónicas.

El papel de la biotecnología

Expertos en este tema han valorado positivamente el aporte de los estudios genéticos destinados a mejorar la alimentación, especialmente aquellos que generan el desarrollo de los denominados alimentos nutrigenómicos diseñados para formar parte de dietas personalizadas.

Pero es muy importante remarcar que los alimentos funcionales o diseñados a medida no necesariamente deben ser obtenidos por técnicas de modificación genética/ingeniería genética, si bien esta es una herramienta prometedora en este sentido. Existen múltiples métodos y procedimientos por los cuales es posible obtener alimentos con un valor nutricional particular, como ser tecnológicos o de producción entre otros.

Bioq. E. Marina Insani
Instituto Tecnología de Alimentos
Centro de Investigación de Agroindustria
Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias – CNIA- Castelar
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria- INTA