Problemas Cardiovasculares del Tabaquismo
Los efectos tóxicos que el tabaco provoca al corazón y las arterias. Las etapas del cambio del hábito.

El humo del tabaco está formado por dos fases, la fase detar o partículas y la fase gaseosa. Los tóxicos asociados a las partículas tienen una duración prolongada de horas a meses. En estas fases se han encontrado aproximadamente 4000 compuestos químicos diferentes.

El fumador activo aspira una corriente de humo central o primaria y otra corriente lateral o secundaria. El humo de la corriente central o principal en el pulmón, por las secreciones bronquiales facilita la penetración de todos los tóxicos. El humo de la corriente secundaria o lateral constituye el humo ambiental, su formación está favorecida por el humo del fumador activo en gran proporción. Este humo tiene más concentración de tóxicos y permanecen mas tiempo en suspensión. Además, su ph permite que se absorba mejor a nivel bucal y vías aéreas superiores de los que no fuman. Este es el concepto de fumador pasivo que le confiere mayor riesgo cardiovascular que el no fumador.

Efectos tóxicos cardiovasculares

Aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial en los primeros 5 minutos persistiendo hasta media hora después de terminado el cigarrillo. Produce espasmo de las arterias del corazón (disminuye la irrigación cardiaca). Aumentan las posibilidades de formarse coágulos dentro de las arterias. Aumentan los niveles de LDL-colesterol o colesterol malo. Disminuyendo de HDL-colesterol o colesterol bueno. El tabaco produce lesión de la capa interna que recubre las arterias, llamado endotelio. El daño del endotelio hace que cualquier factor de riesgo sea mas dañino sobre la pared de la arteria, favoreciendo su obstrucción, acelera el proceso de arteriosclerosis. Hay mayor progresión de la arteriosclerosis en los fumadores activos y pasivos, comparados con los no fumadores.

Asociación con otros padecimientos

Se conoce que el 60% de las personas que fuman tienen algún tipo de cuadro de ansiedad y/o depresión que justificaban algún tratamiento específico. Es importante conocer las etapas que se transita en el camino para dejar de fumar.

El dejar de fumar implica un cambio de conducta en la vida. Este cambio es lento y progresivo, necesitando mucha comprensión del mismo, mucha contención y entendiendo los diferentes estadios que se van pasando.

Las etapas del cambio son las siguientes

  1. Precontemplación: la persona no piensa seriamente en dejar de fumar todavía.
  2. Contemplación: la persona piensa que en el futuro dejará de fumar.
  3. Preparación: la persona ya ha intentado dejar de fumar con anterioridad o actualmente está reduciendo el número de cigarrillos.
  4. Acción: hace menos de 6 meses que la persona dejó de fumar.
  5. Mantenimiento: hace mas de 6 meses que la persona dejó de fumar.
  6. Recaída: si había logrado dejar, retomó nuevamente.

Es importante saber que el tener recaídas es muy frecuente en el fumador y que la próxima vez que intente dejar de fumar será mas fácil y mas duradera. También, es importante saber que existen muchos tratamientos para dejar de fumar, lo importante es tener las ganas y pedir ayuda médica. Para los No Fumadores es importantísimo hacer valer los derechos de vivir en un ambiente Sin Humo.

Dra. Laura Brandani
División Prevención Cardiovascular
Fundación Favaloro

Bibliografía
Revista Argentina de cardiología 2001; vol 69, suplemento 1.
J Am Coll Cardiol 2004; 43: 1731-7.