Una solución para diferentes afecciones

Diario La Nación - Ciencia/Salud, Lunes 18 de octubre de 2004

Las propiedades del agua como medio de rehabilitación temprana pueden aplicarse a una gran cantidad de problemas de salud, que van desde los óseos hasta los cardiovasculares.
Uno de ellos es el reemplazo de cadera, cirugía que suele provocar mucho temor en los pacientes de que sea difícil volver a caminar.

Otro, los dolores agudos en las articulaciones que sufren muchos adultos mayores; en el agua, ellos pueden realizar un trabajo aeróbico que no podrían hacer sobre el piso o en una cinta para caminar convencional. También, los casos de osteocondritis, afección por la que cada vez consultan más jóvenes y en la que los primeros 60 días de la recuperación quirúrgica son sin apoyo y con muletas. O los pacientes cardíacos que necesitan realizar rehabilitación y cuyas opciones suelen ser caminar en cinta o andar en bicicleta, pero que tienen una dolencia articular, como puede ser gota (acumulación de ácido úrico en las articulaciones), que no les permite hacer los ejercicios.
"En todos estos casos, el agua evita que sientan dolor cuando se mueven", explica el doctor Divinsky.

Objetivo cumplido
Una vez que el paciente recupera toda la movilidad de las articulaciones afectadas, el objetivo kinesiológico está cumplido y la persona obtiene "luz verde" para abandonar la cinta de agua. "Cuanto antes podamos sacar a la persona del agua, mejor" -señala Divinsky-. No es lo ideal completar el tratamiento en el agua porque hay objetivos que el agua no reemplaza, como es el fortalecimiento muscular puro.
Para el kinesiólogo, lo más conveniente es aprovechar las propiedades del agua para reducir el período de inicio de la rehabilitación y pasar a las máquinas convencionales cuando llega el momento adecuado de agregar carga y trabajar en el nivel muscular.
"Cuando un individuo está recién operado tiene muy poca movilidad y ésta sólo se puede conseguir de dos maneras: forzándola o haciendo ejercicios que resultan dolorosos -aclara-. En cambio, en el agua, la movilidad se recupera sin dolor". El agua también sirve para eliminar la agresión que sufren las articulaciones durante los tratamientos convencionales con yeso, que, para el especialista, es lo que en una cirugía provoca la inmovilidad.
El Imdyr, ubicado en el primer piso de la sede de Futbolistas Argentinos Agremiados (Salta 1144, Capital), es un centro de medicina del deporte en el que un 70% de los pacientes son deportistas de alto rendimiento y el resto, deportistas "de fin de semana" o pacientes con patologías que necesitan rehabilitación física controlada.
Allí también distintos convenios de capacitación e investigación permiten que estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Favaloro utilicen las instalaciones. "Tenemos patologías muy interesantes relacionadas con afecciones producidas por el deporte y nuestras estadísticas ayudan a que muchos puedan hacer investigación y publiquen los resultados."