La Comida de D. Cornelio Saavedra

Los aspectos nutricionales del puchero de D. Cornelio Saavedra, Jefe de los Patricios. Como debe ser el puchero aggiornado a nuestros tiempos. Por la Lic. María Inés Somoza (foto).

Quería expresar mi opinión sobre tan interesante e ilustrativo testimonio. La comida de Don Cornelio Saavedra, era opípara, si se me permite utilizar un término de la época, es decir muy abundante en calorías, pero debo reconocer que era muy variada, pues contenía una gran diversidad de alimentos frescos y saludables, como sugieren la actuales recomendaciones de los principales Consensos de Nutrición Nacionales y Extranjeros.

Comenzando con el entremés que incluía queso (no aclara de qué clase), aceitunas muy ricas en grasas monoinsaturadas, típicas de una alimentación Mediterránea  y anchoas, que si bien aportan

gran cantidad de Sodio, un nutriente ampliamente vinculado a la hipertensión arterial, vehiculizan omega 3, recuerden en un anterior artículo, que es una grasa benéfica para nuestras arterias, pues ayuda a mantener la fluidez, elasticidad y juventud de las mismas.

El puchero es una comida típica de nuestra cocina criolla que debe ser revalorizado y aggiornado de acuerdo a las últimas sugerencias nutricionales, utilizando:

Carne vacuna magra, pechuga de ave sin piel y cerdo (son fuentes de proteínas de alto valor biológico, hierro, zinc y vitaminas del complejo B) que si las desgrasamos correctamente (es decir le quitamos toda la grasa visible) estamos eliminando gran parte de las grasas saturadas que son las perjudiciales para la salud del corazón y de las arterias, recordemos que las carnes argentinas son excelentes por su calidad, terneza y perfil de lípidos o grasas saludables, lograda a partir de su crianza en pasturas de excepcionales condiciones.

Los garbanzos, legumbres que brindan fibra soluble, que actualmente existe numerosa evidencia clínica que muestra el descenso del colesterol sanguíneo, a partir de una ingesta de 50 gr. por día o sea una porción del tamaño de un pocillo de café en crudo.

El tomate, el perejil, las zanahorias, acelgas, calabaza, nabo y repollo, en fin las hortalizas, fuente de vitaminas como los Beta carotenos y la vitamina C, poderosos antioxidantes que evitan la formación de radicales libres y el envejecimiento celular, así como el aporte de fibra y fitoquímicos, que le dan el color anaranjado, verde intenso, colorado, que disminuye el riesgo cardiovascular.

Por último los almidones, papa, mandioca y choclos, aportan hidratos de carbono, nutrientes necesarios para dar energía (tan necesaria en esa época de batallas). Siempre condimentadas con un buen aceite de oliva o girasol, para aporte de ácidos grasos esenciales y vitamina E, precursores de membranas celulares y antioxidantes naturales.

Se deberían evitar los embutidos (chorizo, morcilla, tocino, jamón) pues para la salud del Corazón, no son adecuados por la gran cantidad de Sodio, grasas saturadas y colesterol que aportan, así como las frituras, que oxidan al aceite y lo transforman en un alimento aterogénico, es decir que propende a la formación y al depósito de placas de colesterol en las arterias.

No nos olvidemos de que es muy importante también, el tamaño de la porción, es decir comer un plato y luego de la comida, preferir realizar una caminata, que ayuda a mantenernos más saludables.

Lic. María Inés Somoza
División Nutrición y Dietoterapia
Fundación Favaloro

Miembro de FANUS
Foro de la Alimentación, Salud y Nutrición Humana
Bolsa de Cereales.